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JORNADAS INTERCATEDRAS DE PSICOLOGIA DE LA LICENCIATURA EN TRABAJO SOCIAL – FACULTAD DE HUMANIDADES UNCa. CATAMARCA NOVIEMBRE 2009.PSICOLOGIA, TRABAJO SOCIAL-DERECHOS HUMANOS Y SALUD MENTALLic. Clarisa Robert de Dalla Lasta En primer lugar revisemos a que nos referimos cuando hablamos de Derechos humanos Los derechos humanos son aquellos de los que gozamos, por el sólo hecho de ser personas, sin distinción social, económica, política, jurídica e ideológicas. Tenemos derecho a que se nos respete la vida, la salud, la dignidad, tener trabajo, cubiertas nuestras necesidades básicas, necesidades que son fisicas, emocionales y sociales, tenemos derecho a alimentarnos, a trabajar a descansar a gozar de nuestra salud, a pensar a opinar a tener una afiliación política a votar, a participar de la vida colectiva y publica, etc. Y nadie debe atropellar estos derechos. El concepto de derechos humanos, en realidad es tan antiguo como la misma humanidad, ya los griegos hablaban o pensaban el ello. Y fue Tomás de Aquino allá en el principio de los siglos quien dio el puntapié inicial al desarrollar la teoría religiosa del "derecho natural" del ser humano al cual deben subordinarse todas las otras leyes del Estado. Pensemos en la organización de la sociedad en aquel tiempo, organización que poco a poco fue ganando complejidad. Con lo cual se fue haciendo necesario regular las relaciones del individuo con la sociedad y del individuo con el estado. Posteriormente, en los siglos XVII y XVIII, los filósofos de la Ilustración, Jean Jacques Rosseau, John Locke, el barón de Montesquiu, desarrollaron teorías sobre el derecho natural que proviniesen del uso de la razón y elaboraron, basándose en derechos individuales, las primeras normas sobre el Estado. Con la Revolución Francesa llegó la " Declaración de los Derechos del Hombre y del ciudadano", enunciada por la Asamblea Nacional, que aseguraba entre otros, los derechos de la libertad, de la igualdad y afirmaban el principio republicano de la soberanía popular. Durante el siglo XX, la forma republicana de gobierno y los nuevos derechos que implicaba, fueron generalizándose en los nacientes estados americanos. En este siglo, además, apareció la idea de que estos derechos deberían ser consagrados como artículos del derecho internacional. Los estados europeos fueron evolucionando hacia regímenes constitucionales, en los que se limitaba el poder de las monarquías, influidos por los principios de la Revolución Francesa. Pero a principios del siglo XX, parecían que estos derechos eran inalcanzables para muchas personas afectadas por las guerras, el colonialismo, la ignorancia y la miseria. En algunas partes del mundo surgían gobiernos totalitarios, que violaban sistemáticamente estas facultades y se cometían atroces violaciones contra la dignidad humana (como el nazismo), como los sucesos ocurridos durante la Primera y Segunda guerra mundial. Surgió, entonces, la necesidad de una protección internacional de Derechos Humanos, para lo cual era fundamental crear una organización que tuviera como objetivo la defensa y control del cumplimiento de estos derechos. De esta manera, el 24 de octubre de 1945, representantes de 50 países se reunieron en la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos y redactaron la carta de las Naciones Unidas, que dio origen a esta organización internacional (ONU) destinada a..."preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, a reafinar la fe en los derechos fundamentales del hombre, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de libertad". Esta carta es un documento jurídico, obligatorio y sus disposiciones no pueden contradecirse por ninguno de los gobiernos de los estados que componen la organización. Poco tiempo después, los delegados de cada Estado en la ONU, aprobaron el texto de "Declaración Universal de Derechos Humanos" el 10 de diciembre de 1948. Esta declaración no es una norma jurídica obligatoria, aunque con ella comienza la internacionalización de los derechos humanos, caracterizados por un consenso generalizado en la comunidad internacional, respecto de los cuales son derechos inherentes a la dignidad del hombre, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión de las personas. Posteriormente, la ONU aprobó diferentes documentos que se refieren a diferentes aspectos particulares de los derechos humanos: la Declaración de los derechos del niño en 1959, la Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer en 1967, el Pacto internacional de derechos civiles, políticos y el pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales en 1966, entre otros. Si bien existe un Comité de Derechos Humanos en la ONU, que se ocupa de que estos pactos se cumplan, su eficacia es restringida ya que no existe legislación internacional que obligue a los gobiernos de los diversos estados, a proteger los derechos de las personas. Pero las críticas y los informes ante la opinión pública mundial, son a veces modificatorias de algunas situaciones. Existen además numerosos pactos y declaraciones de organismos regionales, como el "Convenio europeo para protección de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales", la "Declaración Americana de Derechos y Deberes del hombre" aprobado por la OEA en 1948, la conocida "Declaración de Bogotá " y la "Declaración Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica" aprobada en 1969.
Declaración Universal de los Derechos Humanos La declaración Universal de los Derechos Humanos consta de 30 artículos, repartidos en 4 grupos de disposiciones: Los primeros artículos proclaman que todos los seres humanos nacen libres e iguales… “en dignidad y derechos”…, y que estos derechos, les corresponden sin distinción de razas, color, sexo, idioma, opinión política, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. El segundo grupo, artículos del 3 al 21, consagra los derechos del individuo como miembro de colectividades, es decir, los derechos civiles y políticos de todos los seres humanos (derechos a la vida, a la libertad a contraer matrimonio, derechos a la nacionalidad, y de asilo entre otros). El tercer grupo, artículos del 22 al 27, corresponde a los derechos económicos, sociales y culturales de todos los seres humanos, entre los que se incluyen por ejemplo el derecho al trabajo, a la educación, al disfrute del tiempo libre y a la seguridad social. Un cuarto grupo, artículos 28 al 30, reconoce que toda persona tiene derecho a un orden social e internacional en el que los Derechos Humanos pueden realizarse plenamente y que cada persona tiene deberes y responsabilidades ante la comunidad en la que vive. Distinguimos además a los Derechos Humanos por una serie de características que expresan que son: Universales: toda persona posee dignidad y nadie puede ser discriminado o excluido. Inalienables: no se puede renunciar ni negociar estos derechos. El Estado no puede disponer de los derechos de los ciudadanos. Naturales: el origen de los derechos humanos es la propia naturaleza del hombre. Inviolables: no pueden ser destruidos ni lesionados, porque atentaría contra la dignidad del hombre. Obligatorios: deben ser respetados tanto por las personas como por los estados, a pesar de que no existan leyes que los establezcan. Indivisibles: si se suprime alguno de ellos, se pone en peligro la vigencia del resto de los derechos. Jurídicamente, los derechos humanos son facultades o prerrogativas que las normas constitucionales e internacionales reconocen a las personas para asegurar su dignidad, su libertad y su igualdad. Si no fueran respetados por los estados o por otras personas o grupos, el titular de esos derechos puede exigir que se cumplan a través del ejercicio de la ley. Clases de derechos: La filosofía del derecho describe tres momentos históricos en la evolución de los derechos humanos. Surgen en cada momento, pero no reemplazan a los anteriores sino que se agregan a esas categorías, por lo tanto se complementan. Derechos de primera Generación: Son los que consideran a la persona como individuo que está dotado de libertad y autonomía. Dentro de estos derechos, el más importante es el derecho a la vida, constituyendo el fundamento básico de la prohibición de las torturas y humillaciones. Otros derechos comprendidos en este conjunto son el derecho a la propiedad, al honor, a la libre expresión, a la libertad de conciencia, a la intimidad, entre otros. Derechos de segunda generación: Son un conjunto de derechos económicos y sociales, que ya no consideran exclusivamente al individuo sino que lo sitúan en un grupo social determinado, sea por su actividad o por necesidad de protección especial como la ancianidad, la niñez, el desempleo, etcétera. Derechos de tercera generación: corresponden a los derechos de solidaridad, que son reconocidos a partir de la década de 1980. Quienes los poseen son los sujetos colectivos como un pueblo, una nación, una etnia, una comunidad. Se garantizan mediante la participación solidaria de todos los miembros de la sociedad o sea el Estado, las organizaciones no gubernamentales y públicas y los individuos. Estos derechos son, por ejemplo, el derecho al medio ambiente, al patrimonio común de la humanidad, a la paz, al desarrollo. Todavía no tienen consagración legal en la mayoría de los países del mundo, pero comienzan a imponerse en diversos tratados internacionales. Violación de los derechos humanos
Si bien la Declaración de Derechos Humanos significó un avance muy importante, ya que se universalizó la concepción de la dignidad del hombre, no terminó con las violaciones de los derechos. Actualmente se identifican violaciones por acción, por omisión y por exclusión. Las violaciones por acción se producen cuando se ataca la dignidad humana, por ejemplo, detenciones arbitrarias, ejecución sin juicio, secuestro, maltrato físico y moral. Las violaciones por omisión se dan cuando los poderes de gobierno se muestran indiferentes ante situaciones críticas, como la miseria, la ignorancia. Las violaciones por exclusión se desarrollan cuando hay marginación de los derechos, en los discapacitados, las mujeres, los niños, los pobres, los portadores de sida. El grado de responsabilidad respecto a las violaciones de los derechos, alcanza a los que están implicados de alguna u otra manera en forma explícita, pero también a aquellos que no intentan ningún tipo de solución a las diferentes situaciones de violación de los derechos humanos de la vida cotidiana. Esto último nos otorga una responsabilidad, una obligación, que como trabajadores de la salud mental nos es irrenunciable. Violación de los derechos humanos en nuestro país: Ahora, contextualizándonos en nuestra región debemos pensar que ha ocurrido acá respecto a la vigencia de los derechos humanos en los últimos tiempos. Que ha ocurrido para que en la actualidad, particularmente en los ámbitos académicos, aparezcan los derechos humanos como una temática o problemática nueva, siendo como decía antes tan vieja como la humanidad. Asistimos hoy a una especie de moda de los derechos humanos, esta de moda hablar de ellos (que vergüenza), en diversos ámbitos se plantea “la vuelta sobre lo humano”…pero, por que la vuelta, ¿hacia donde nos habíamos ido? No es casual, más allá de las particularidades de la cultura posmoderna (individualista, hasta la violencia), que en nuestro país allá ocurrido este desvío de lo humano. Y no es casual que en psicología, psiquiatría, trabajo social, psicopedagogía, economía, derecho ahora se esté volviendo a hablar, pensar e investigar sobre derechos humanos. Y si digo, “volviendo” es por que por un tiempo se dejo de hablar, se silencio el tema.(no es casual que estemos ahora aquí hablando de esto). No es casual que aparezca como novedoso, por que todavía estamos intentando salir del silenciamiento, desprendernos de los efectos y consecuencias del terrorismo de estado que nos azotó hace poco más de tres décadas. Si bien el golpe cívico militar del 76, no fue aislado, no fue el único; sí fue el último y el más cruento de todos, el más preparado y el más eficaz. Vino a consolidar lo que había empezado años atrás, lo que se había intentado con el rodrigazo en el 75, es decir la instalación del capitalismo financiero, del Neoliberalismo como modelo social y económico. La intención de los grupos golpistas, grupos poderosos civiles y militares, de instalar este modelo socioeconómico conveniente a sus intereses; se logró (por que fueron exitosos) a fuerza de terror, sangre, desapariciones, secuestros y demás variaciones de violación a los derechos de los ciudadanos desde la asunción por parte del estado de la eliminación del “disenso social” (léase: descuerdo, oposición, cuestionamiento) fundamentado en la llamada doctrina de seguridad nacional. Antes del 76, ya se habían prohibido las reuniones grupales, y otras actividades que pudieran significar intentos de discusión y logros de consenso colectivo. Desde el 76 directamente desapareció el estado de derecho, desaparecieron los derechos individuales. No se debe desconocer, sin embargo que esto respondía a una realidad regional: en toda Latinoamericana se sucedían dictaduras y golpes de estado con similares características de terrorismo estatal. Pero la argentina en particular logró un triste y nefasto record: el caso argentino fue considerado paradigmático en la aplicación de esta política terrorista, no solo por lo masivo sino por lo siniestro y clandestino. Aparecieron aquí figuras delictivas nunca antes vistas; como la desaparición de personas, el robo sistemático de bebes, la supresión de la identidad, la instalación de maternidades clandestinas…etc., etc.…. Frente a este nivel de agresión y violación de derechos, es esperable asumir que el campo de la salud mental y de las Ciencias Sociales no estuvo exento. Y en realidad se vio severamente afectado: se desmantelaron servicios de salud mental que habían logrado abrirse en hospitales generales y en escuelas, se desmembró y desfinanció la investigación en el área, se cerraron facultades, se disolvieron equipos de trabajo a nivel comunitario a través de la persecución, el secuestro, el exilio y la desaparición de profesionales y estudiantes. Con diversas formas de autoritarismo (despidos, suspensiones, desapariciones) se fue alejando a la Salud Mental y a sus trabajadores del estudio y tratamiento del padecimiento en el campo de lo social en que se habían estado desarrollando en aquella época. La salud mental de aquella época: Entre las décadas del ´60 y´70 la SM se encontraba todavía bajo el sistema manicomial, pero ya había empezado a ser seriamente cuestionado por diversas "experiencias piloto" que mostraban que otras formas de pensar y trabajar en nuestro campo eran posibles. La salud mental de aquella época estaba empezando a asumir su papel social, saliéndose del mero tratamiento de las patologías, dirigiéndose a lo preventivo y lo comunitario preferentemente, surgían las primeras experiencias de las comunidades terapéuticas, desarrollaban los abordajes grupales, comunitarios y barriales para poder atender a toda la población. Los trabajadores y los estudiantes de la salud mental y las ciencias sociales, estaban comprometidos con la realidad social y asumían posiciones si dejar de mantener su cientificidad, reconocían, manifestaban y defendían sus posiciones políticas e ideológicas plasmándolas en practicas éticas y científicas. En aquellos momentos hubo mucha producción científica dirigida al análisis de la realidad social económica y cultural. Paralelamente a los avances científicos y técnicos, se generaban movimientos gremiales importantes que luchaban por el reconocimiento profesional además de por conquistas gremiales de psicólogos, trabajadores sociales, psiquiatras, etc. Y además se unían entre si, para sugerir políticas de salud y acción social mas integradoras, quizá por eso fueron los blancos mas atacados. Se “unían” dije; y hoy nos parece un poco extraño, pero en aquel momento las Asociaciones de Psicólogos, la Federación Argentina de Psiquiatras, la Asociación de Asistentes Sociales y la Asociación de Psicopedagogos habían fundado la Coordinadora de Trabajadores de Salud Mental. Bueno, todos estos movimientos fueron atacados desde el aparato represor, con sus metodologías del terror, llegando a intervenir en las universidades y cerrar facultades en todo el país, el estado persiguió, aterrorizó y desarticuló experiencias, despedazando punto por punto este movimiento social, cultural y científico; dejando como saldo "efectos que aun padecemos":, dejando como saldo profesionales de la salud mental convertidos en técnicos alejados o desvinculados de lo social, lo político, lo ideológico y lo humano.* (recomiendo la lectura del articulo de Susana Cazzaniga ”Reflexiones sobre la ideología, la ética y la política en Trabajo Social”) Por eso reiteraré hasta que sea suficiente que, no sólo hubo casi 200 desaparecidos del ámbito de la salud mental, sino que todas estas experiencias fueron "desaparecidas", esas ideologías fueron aplastas (y hoy se hace difícil encontradas), y el compromiso se convirtió en algo peligroso y amenazante. Por otro lado la dictadura avanzó aún más. Había que desarticular la formación de los denominados "Trabajadores en Salud Mental"; y desde ese momento hasta desapareció ese nombre gestado a fines de los '60 y se comenzó a hablar simplemente de psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, psicopedagogos dando lugar, a mi entender al nacimiento de los distanciamientos, las separaciones y los enfrentamientos teóricos y técnicos que llegan hasta el desprestigio y las exclusiones que hoy observamos entre nosotros. En estas condiciones de desarticulación social y por ende académica y profesional, se retornó a la democracia. La nueva era democrática hizo resurgir esperanzas de cambio y reconstrucción que en ese momento no lograron revertir los efectos de la dictadura, y me refiero en particular al rearmado de las organizaciones académicas, profesionales y estudiantiles, aunque en general ocurrió eso. Posteriormente en la década de los 90, con la llegada aplastante de las políticas neoliberales y sus consecuentes formas de pensar el reordenamiento social, se produjeron nuevas desarticulaciones o rupturas o la profundización de las ya existentes. Aunque, paradójicamente hubo algunos movimientos reestructurantes, pero en general todo se paralizo. Con lo cual continuamos impotentes frente a los efectos de la dictadura. Así llegamos al nuevo milenio, siendo profesionales y formando profesionales tecnócratas que dejan o esconden detrás de un manto de prácticas eficaces, eficientes y objetivas, sus presupuestos políticos e ideológicos, las lecturas criticas y la lucha por el respeto de los derechos humanos. Me pregunto: ¿cómo es posible? que vastas hordas de psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, enfermeros, médicos, abogados convivamos al lado de semejantes niveles de pobreza, exclusión, de injusticias si emitir juicios críticos ni asumir la doble responsabilidad que nos cabe, por ser ciudadanos argentinos y profesionales de la salud mental y las ciencias sociales!!! Por suerte estamos hoy aquí tratando de pensar y de hacer esto de otro modo. Por eso celebro que me inviten para que hablemos de derechos humanos. Ustedes se están formando para ser trabajadores sociales de la salud mental de la población, y como tales se están capacitando para el análisis crítico de los problemas sociales, para pensar e implementar alternativas de bienestar y desarrollo comunitario destinadas en definitiva a legitimar los Derechos Humanos. Con esto les quiero resaltar que la defensa de los derechos del hombre es inherente a nuestras profesiones, está implícita en nuestras incumbencias. La salud mental es un derecho humano, el desarrollo del individuo en su comunidad es un derecho humano, las oportunidades de crecimiento económico, de trabajar, de contar con vivienda, con educación son derechos humanos, el reclamar por estos derechos ante el estado y ser escuchado es un derecho humano. De todas esas cosas nos ocupamos nosotros y no es posible hacerlo sin un posicionamiento ético, político, ideológico y científico. Bibliografia: -La subjetividad en Riesgo, Bleichmar Silvia. Editorial Topia, Capital Federal, 2005. -Prevención y psicoanálisis; Cecilia Moise, Editorial .Paidos, Buenos aires, 1998. - Salud Mental en el Neoliberalismo, Guinsberg Enrique. Editorial Plaza y Valdez, México, 2004. - Efectos y consecuencias Psicosociales del Terrorismo de estado argentino de 1976-1983”; Clarisa Robert, Capitulo III Politica y Derechos Humanos. en “Nación- Región y provincia en argentina” compilación de Mario Rapoport y Hernán Colombo, Editorial Imago Mundi.-Buenos Aires, 2007. - Impactos del Neoliberalismo Argentino en las subjetividades actuales; Lic. Clarisa Robert de Dalla Lasta, ponencia presentada en el Simposio “Los Derechos Humanos frente al desafío de la globalización” en las 8° Jornadas de Humanidades, de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca. Septiembre, 2008.- - ”Reflexiones sobre la ideología, la ética y la política en Trabajo Social”, Susana Cazzaniga Por ultimo, para terminar quisiera traer una reflexión que ya he planteado en este ámbito, el año pasado pero que como otros pensamientos los reiterare tantas veces como sea necesario. En esta oportunidad estando frente a docentes y alumnos universitarios y teniendo en cuenta lo que vine desarrollando a cerca de los efectos que sobre nuestras profesiones dejo la dictadura, estando en un espacio de formación creo que nos seguimos debiendo el análisis a cerca que tipo de formación ofrecemos a nuestros alumnos y de que nos piden Uds. a los docentes. “….si bien hoy la universidad ( y vale extenderlo a la escuela), no se encuentra cerrada desde un punto represivo y violento, como en los ´70, y no se volvió inalcanzable y elitista por ser privatizada como amenazo en los ´90, creo, que en muchos espacios corre el riesgo de convertirse (si no lo ha hecho ya) en inoperante desde el punto de vista de poder formar sujetos con inteligencia y capacidad critica, si continua con la enseñanza subordinada a lograr la eficacia del saber tecnocrático y sigue manteniendo la disociación entre lo que enseña y la practica profesional y el contacto humano en la vida civil de estudiante y el egresado. Con lo cual, debemos preguntarnos si no estamos titulando a técnicos autómatas, en lugar de a seres humanos capacitados para ser humanos, pensantes, críticos y además ejercer una profesión. Las generaciones anteriores a la dictadura, tuvieron la oportunidad de modelarse en un país, y una universidad que todavía confiaba en la utopía, que no se resignaba y mucho menos se conformaba con formar técnicos, sino que aspiraba y lo lograba, a formar pensadores!
Parte de prensa 8 de Agosto día Nacional del Psicólogo Víctima del Terrorismo de Estado El sábado 8 de Agosto de 2009, en instalaciones del Colegio de Psicólogos de la provincia, se llevó acabo una “Jornada de reflexión en conmemoración al día nacional del psicólogo Victima del terrorismo de estado”, organizado por el consejo directivo de la institución, con la presencia de familiares de las víctimas, representantes de instituciones de DDHH y una nutrida participación de colegiados. En relación al tema los organizadores comentaron sobre la importancia de la celebración: “Recordar es un Deber” que como psicólogos nos compete específicamente, es parte de nuestra tarea, sea cual fuere el ámbito en que la desarrollemos. Han pasado más de tres décadas de la instalación de la más sangrienta dictadura en el país. Y más de tres décadas, es una buena distancia para recordar; para construir memorias; y para elegir buenas maneras de hacerlo; esta jornada intenta ser una de ellas. Desde la institución observamos, puertas adentro, un gran desconocimiento de la historia y de la historia de la psicología y la salud mental en el país, como por ejemplo el desconocimiento del por qué de esta fecha. Se eligió este día en conmemoración al secuestro y desaparición de la psicologa Beatriz Leonor Perosio ocurrido el 8 de Agosto de 1978; para rescatar del olvido a aquellos casi 200 colegas a los que la Dictadura les quito la vida y los miles que sobrevivieron resistiendo el horror. Beatriz Perosio, una joven psicóloga que a los 30 años, había logrado ser la presidenta de la Federación de Psicólogos de la Argentina, habiendo ya ocupado distintos cargos en diferentes organizaciones, científicas y gremiales, defendía el crecimiento de la profesión y la formación de un psicólogo comprometido con las realidades de su tiempo; que trabajara buscando salud, educación y cultura para todos; que tuviera una práctica concreta y no sólo teórica en esa búsqueda; que pudiera ser parte de colectivos más incluyentes y que tuviera, sobre todo, la autocrítica y valentía necesarias para revisar permanentemente todas sus verdades. Lamentablemente, como ya lo indicáramos antes, muchos de los jóvenes colegas se están formando en una especie de presente sin relación con el pasado del tiempo que viven. Estos jóvenes colegas, entre los que nos incluimos, somos de la generación que nació bajo la dictadura, sumidos en la cultura del silencio y la no participación. Por eso nuestro desafío actual como institución y como psicologos es, Recordar para no repetir; es histotizar, interrogar al pasado para entender el presente y mejorar el futuro. La ultima dictadura arrasó, no solo con la vida y las ideas de 30.000 seres humanos, entre los cuales contaban profesionales y estudiantes de la salud mental, sino que además desmanteló los servicios hospitalarios y de investigación en el área, cerró las facultades de psicología del país, desmembró practicas y desarticuló teorías, alejando a los psicólogos del estudio y tratamiento del padecimiento en el campo de lo social (que es ni mas ni menos que el campo donde se desarrollan y condicionan los fenómenos humanos), con las terribles consecuencias que esto nos dejó: una practica en salud mental desprovista de la significación de la participación y el compromiso colectivo, de la responsabilidad social que como psicólogos nos cabe y que no debemos eludir. Palabras para el debate.- 8 de agosto 2009 Considero que el mejor homenaje que podemos hacer a nuestros colegas víctimas del terrorismo, es recuperarlos de su padecimiento, de su desaparición haciendo memoria, recordando y analizando sus ideas, otorgándoles nueva vida a través de ellas. Rompiendo con los efectos de la dictadura que aun mantienen una persistente presencia entre nosotros, efectos de silenciamiento, de ocultamiento que generan fragmentaciones y aislamientos. Por eso esta jornada. Para recordar, para historizar para encontrar las huellas de nuestra historia de argentinos y de psicólogos. Alejandro Vainer, psicoanalista argentino, decía en una conferencia, que las huellas de la memoria tienen dos sentidos importantes; por un lado las huellas de la historia son marcas que han pasado a formar el núcleo de nuestra identidad; y por el otro lado las huellas de nuestra historia son un camino a seguir. Es decir que en cualquier sentido sin huellas, sin conocer esas huellas de la memoria, estamos perdidos (no sabemos de donde venimos ni adonde vamos). Pero qué es lo que debemos conocer en algunos casos y recordar en otros, de que huellas estamos hablando? Hoy estamos recordando a los psicólogos victimas del terrorismo de estado, a los que sufrieron y murieron pero también estamos recordando a la psicología que sufrió y murió con ellos. A las teorías y las practicas que desaparecieron en salud mental. Para comprender mejor deberíamos situarnos en el contexto y en el momento socio histórico. El golpe cívico militar del 76, no fue aislado, no fue el único, sino el ultimo y mas cruento de todos, el más preparado, el mas planificado. Vino a consolidar lo que había empezado años atrás con el rodrigazo 75: la instalación del capitalismo financiero como modelo socioeconómico. Era una época difícil, a partir de la década del 70, se evidencio una generalización de metodologías represivas en toda Latinoamérica, predominando la asunción por parte del estado de la eliminación del disenso social fundamentado en la llamada doctrina de seguridad nacional. En la argentina en particular se logro un triste y nefasto record, el caso argentino fue considerado paradigmático en la aplicación de esta política, no solo por lo masivo sino por lo siniestro y clandestino. Además de que aquí aparecieron figuras delictivas nunca antes vistas; como la desaparición de personas, el robo sistemático de bebes, la supresión de la identidad, la instalación de maternidades clandestinas…etc, etc…. El campo de la salud mental no estuvo exento, y se vio severamente afectado por el desmantelamiento de los flamantes servicios de salud mental de los hospitales generales, de las escuelas, el desmembramiento, desfinanciamiento de la investigación en el área, los cierres de la facultades de psicología, la persecución, el secuestro, el exilio y la desaparicon de profesionales y estudiantes, y diversas formas de autoritarismo, fueron desmembrando el area de la salud mental alejándola del estudio y tratamiento del padecimiento en el campo de lo social que había estado desarrollándose. Por aquel entonces, estaba instalado el sistema manicomial y había empezado a ser cuestionado por distintas experiencias piloto, como las de las comunidades terapéuticas, los abordajes grupales y comunitarios, para poder atender a toda la poblacion. Estos movimientos contestatarios al estaus cuo, en la salud mental planteaban y defendia la externalizacion de los pacientes crónicos, la apertura de los psicólogos a lo social,etc, etc. Por otro lado las luchas gremiales en defensa de la profesión y de los trabajadores ganaban organización y fuerza, se crearon diversas entidades que nos agrupaban. Todo esto fue desarticulado por medio del terror, después se encargaron de desprestigiar estas practicas entre las viejas y las nuevas subjetividades para luego finalmente condenarlas al olvido…Cuanto de esto no se siente como problemática actual?? Durante la dictadura, ademas se extirparon ámbitos de discusión colectivos, lo que produjo una atomización de los psicólogos en decenas de pequeños grupos de estudio. Estos grupos –muchos de ellos hoy vueltos a fragmentar o convertidos en instituciones concurridas-, si bien por un lado permitieron preservar espacios de formación y reflexión, muestran también en sus mutuas exclusiones teóricas con el consecuente desdibujamiento de la identidad profesional. Y no solo por allí se desdibujó nuestra identidad profesional, de trabajadores de la salud mental, se produjeron otras fracturas, otras divisiones irrecuperables entre los tabajadores de salud mental y hasta hoy no nos unimos con los psiquiatras, psicopeadagogos, asist sociales de los que hoy buscamos permanentemente diferenciarnos pero no desde las incumbencias sino desde una postura desprestigiante Recordar para no repetir, Entonces, como decía los efectos de la impunidad continúan reproduciéndose, cobrando actualidad y vigencia permanentemente. En este estado de cosas Recuperar la memoria, implica y requiere en primer lugar, el contacto la búsqueda el encuentro con la huella inscripta en el cuerpo social, esa huella que por los efectos del terror, se ha perdido, “se ha condenado al olvido, PERO se ha perdido NO SIN ANTES INSCRIBIRSE COMO MARCA. Por lo cual se trata buscar espacios como este que favorezcan encuentros con aquello que quedo escindido, forcluido, reprimido, renegado!!!!del espacio social..estos hechos históricos que hacen a la reconstruccion de la huella, generando nuevos ámbitos de sanción social, de lectura critica….por que …COMO TODOS SABEMOS…LO QUE INTENTAMOS DESTERRAR AL OLVIDO REOTRNA SIEMPRE COMO SINTOMA.- Por que el ocultamiento de la verdad, produce un impacto que esta vinculado a lo que aun no siendo dicho, retorna como ACTUAL en las generaciones futuras…nosotros!!! Se trata pues de la transmisión de lo no dicho pero sí inscripto en el cuerpo bilogico y social. Esta reactualización debe ser comprendida como una reactualización de los hechos traumaticos, que se transmite de generación en generación, repito: aun o sobre todo cuando de eso no se hable!!! Por que estos hechos sinestros son del orden de lo imposible de olvidar, como tales siempre actuales, inevitablemente ligados a la repiticion.-
DDHH y Salud Mental DECLARACION DE LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LA SALUD MENTAL (1) La presente Declaración que marca el 40 aniversario de la Federación Mundial de la Salud Mental, fundada el 21 de agosto de 1948, y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, proclamada el 10 de diciembre de 1948, ha sido adoptada por vez primera el 17 de enero de 1989 bajo el nombre de Declaración de Luxor sobre los Derechos Humanos para los Enfermos Mentales, en el transcurso del congreso del 40 Aniversario de la Federación, en Luxor, Egipto. La presente revisión confirma la inquietud de la Federación no sólo por los individuos definidos como enfermos mentales, sino también por aquellos que son vulnerables a la enfermedad o trastorno mental y emocional, o que corren el riesgo de estar expuestos a ella. La Federación considera que los Derechos Humanos trascienden las fronteras políticas, sociales, culturales y económicas, y se aplican a la raza humana en su conjunto. Fue adoptada por el Consejo de Administración de la Federación el 26 de Agosto de 1989, con ocasión de su Congreso Mundial Bienal de la Salud Mental, celebrado en Auckland, Nueva Zelanda. Preámbulo Considerando que el documento fundacional de la Federación Mundial de la Salud Mental de 1948, titulado Salud Mental y Ciudadanía Mundial, establece que la salud mental constituye "una promesa formal, reflexiva y responsable hacia la humanidad considerada como un todo", "basada en el libre consentimiento" y en el "respeto a las diferencias individuales y culturales"; Considerando que los seres humanos designados públicamente o diagnosticados profesionalmente y tratados o ingresados como enfermos mentales, o afectados por una perturbación emocional, comparten, según los términos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948, "la dignidad inherente" y "los derechos iguales e inalienables de los miembros de la familia humana" y , según los términos del documento fundacional de la FMSM, una "humanidad común", con los otros seres humanos del mundo entero; Considerando que la Organización Mundial de la Salud define la salud como "un estado de bienestar físico, mental, social y moral completo y no sólo como la ausencia de enfermedad o dolencia." Considerando que el diagnóstico de enfermedad mental establecido por un experto en salud mental será conforme a criterios médicos, psicológicos, científicos y éticos reconocidos y que la dificultad para adaptarse a valores morales, sociales políticos u otros no será considerada en sí misma como una enfermedad mental ; considerando igualmente que, a pesar de todo aún hoy, algunos individuos son designados y diagnosticados en ocasiones como enfermos mentales o tratados y encerrados como tales; Considerando que las enfermedades mentales graves no sólo obstaculizan la capacidad del individuo para el trabajo, el amor y el ocio, sino que también impiden a su familia o a su comunidad vivir normalmente e imponen a la sociedad una carga permanente de cuidados; Considerando que la FMSM ha suscripto el principio de la participación del usuario o del consumidor en la planificación, gestión y funcionamiento de los servicios salud mental; Considerando que la FMSM reafirma la existencia de las libertades y derechos fundamentales expuestas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948, así como los instrumentos ulteriores de estos derechos; Considerando que la FMSM reconoce que la aplicación de estos principios exige tener en cuenta las circunstancias culturales, económicas, históricas, sociales, espirituales y otras de las sociedades específicas , y respetar en todos los casos los criterios básicos de los derechos humanos, que sobrepasan los límites de los grupos políticos y culturales, el Consejo de Administración de la Federación Mundial de la Salud Mental, proclama la presente Declaración de los derechos humanos y de la salud mental, la norma común a todos los pueblos y naciones de la familia humana. Artículo 1 La promoción de la salud mental incumbe a las autoridades gubernamentales y no gubernamentales, tanto como a los organismos intergubernamentales, sobre todo en tiempos de crisis. De acuerdo con la definición de salud de la OMS y con el reconocimiento de la preocupación de la FMSM por su funcionamiento óptimo, los programas de salud y de salud mental contribuirán tanto al desarrollo de las responsabilidad individual y familiar en relación con la salud personal y con la de grupos, como a la promoción de una calidad de vida lo más elevada posible. Artículo 2 La prevención de la enfermedad o del trastorno mental o emocional constituye un componente esencial de todo sistema de servicio de salud mental,. En este terreno, la formación será difundida tanto entre los profesionales como entre el público en general. Los esfuerzos de prevención deben incluir, igualmente una atención que sobre pasas los límites del sistema mismo de asistencia en salud mental y ocuparse de las circunstancias ideales de desarrollo comenzando por la planificación familiar, la atención prenatal y perinatal, para continuar a lo largo de todo el ciclo de la vida, proporcionando suficientes cuidados generales de salud, posibilidades de educación, de empleo y de seguridad social. Será prioritaria la investigación sobre la prevención de las afecciones mentales, de las enfermedades y de la mala salud mental. Artículo 3 La prevención de la enfermedad y del trastorno mental o emocional y el tratamiento de aquellos que los sufren exige la cooperación entre sistemas de salud, de investigación y de seguridad social intergubernamentales, gubernamental y no gubernamentales , así como de las instituciones de enseñanza. Una cooperación semejante comprende la participación de la comunidad y la intervención de las asociaciones de atención mental, profesionales y voluntarias, y también de los grupos de consumidores y de ayuda mutua, incluirá la investigación, la enseñanza, la planificación y todos los aspectos necesarios acerca de los problemas que pudieran surgir, así como la prestación de servicios directos. Artículo 4 Los derechos fundamentales de los seres humanos designados o diagnosticados, tratados o definidos como mental o emocionalmente enfermos o perturbados, serán idénticos a los derechos del resto de los ciudadanos. Comprenden: • el derecho a un tratamiento no obligatorio, digno, humano y cualificado, con acceso a la tecnología médica, psicológica y social indicada; • la ausencia de discriminación en el acceso equitativo a la terapia o de su limitación injusta a causa de convicciones políticas, socio-económicas, culturales, éticas, raciales, religiosas, de sexo, edad u orientación sexual; • el derecho a la vida privada y a la confidencialidad; • el derecho a la protección de la propiedad privada;: • el derecho a la protección de los abusos físicos y psico-sociales; • el derecho a la protección contra el abandono profesional y no profesional; • el derecho de cada persona a una información adecuada sobre su estado clínico; • el derecho al tratamiento médico incluirá la hospitalización, el estatuto de paciente ambulatorio y el tratamiento psicosocial apropiado con la garantía de una opinión médica, ética y legal reconocida y, en los pacientes internados sin su consentimiento, el derecho a la representación imparcial, a la revisión y a la apelación. Artículo 5 Todos los enfermos mentales tienen derecho a ser tratados según los mismos criterios profesionales y éticos que los otros enfermos. Esto incluye un esfuerzo orientado a la consecución por parte del enfermo del mayor grado posible de autodeterminación y de responsabilidad personal. El tratamiento se realizará dentro de un cuadro conocido y aceptado por la comunidad, de la manera menos molesta y menos restrictiva posible,. En este sentido, será positivo que se aplique lo mejor en interés del paciente y no en interés de la familia, la comunidad, los profesionales o el Estado. El tratamiento de las personas cuyas posibilidades de gestión personal se hayan visto mermadas por la enfermedad, incluirá una rehabilitación psico-social dirigida al restablecimiento de las aptitudes vitales y se hará cargo de sus necesidades de alojamiento, empleo, transporte, ingresos económicos, información y seguimiento después de su salid del hospital. Artículo 6 Todas las poblaciones contienen grupos vulnerables y particularmente expuestos a la enfermedad o trastorno mental o emocional . Los miembros de estos grupos exigen una atención preventiva, y también terapéutica, particular, al igual que el cuidado en la protección de su salud y de sus derechos humanos. Se incluyen las víctimas de las catástrofes naturales, de las violencias entre comunidades y la guerra, las víctimas de abusos colectivos, comprendidos aquellos que proceden del Estado, también los individuos vulnerables a causa de su movilidad residencial (emigrantes, refugiados), de su edad (recién nacidos, niños, ancianos), de su estatuto de inferioridad (étnica, racial, sexual, socio-económica), de la pérdida de sus derechos civiles (soldados, presos) y de su salud. Las crisis de la vida, tales como los duelos, la ruptura de la familia y el desempleo, exponen igualmente a los individuos a estos riesgos. Artículo 7 La colaboración intersectorial es esencial para proteger los derechos humanos y legales de los individuos que están o han estado mental o emocionalmente enfermos o expuestos a los riesgos de una mala salud mental. Todas las autoridades públicas deben reconocer la obligación de responder a los problemas sociales mayores ligados a la salud mental, del mismo modo que a las consecuencias de condiciones catastróficas para la salud mental. La responsabilidad pública incluirá la disponibilidad de servicios de salud mental especializados, en la medida de lo posible dentro del contexto de una infraestructura de atención primaria, así como una educación pública referida a la salud y a la enfermedad mentales y a los medios de que se dispone para contribuir a la primera y hacer frente a la segunda. Artículo 8 Ningún Estado, grupo o persona puede deducir nada de la presente Declaración que implica derecho alguno de abrazar una confesión o a comprometerse en cualquier actividad que conduzca a la destrucción de ninguno de los derechos o libertades citados previamente. (volver) DERECHOS ESPECÍFICOS DE LOS ENFERMOS MENTALES (2) • Derecho del enfermo mental a ser tratado en todo momento con la solicitud, el respeto y la dignidad propias de su condición de persona. • Derecho a no ser calificado como enfermo mental, ni ser objeto de diagnósticos o tratamientos en esa condición, por razones políticas, sociales, raciales, religiosas u toros motivos distintos o ajenos al estado de su salud mental. • Derecho a recibir la mejor atención y tratamiento apropiados y menos restrictivos, según las más elevadas normas técnicas y éticas. • Derecho a ser informado sobre su diagnóstico y el tratamiento mas adecuado y menos riesgoso, y de prestar y revocar su consentimiento para ejecutarlo. • Derecho a no ser objeto de pruebas clínicas ni de tratamientos experimentales sin su consentimiento informado. • Derecho a que sus antecedentes personales y fichas e historias clínicas se mantengan en reserva y a tender acceso a esa información. • Derecho a recibir o rechazar auxilio espiritual o religioso y de libertad de conciencia y religión. • Derecho a recibir educación y capacitación adecuada a su estado. • Derecho a trabajar y recibir la remuneración correspondiente • Derecho a personalidad civil y a que su incapacidad para ejercer derechos sea determinada por un tribunal a través de un procedimiento establecido por una ley al efecto. • Derecho a que en caso de ser inculpado por algún delito u otra infracción criminal, su responsabilidad o inimputabilidad se determinen por un tribunal de justicia, según las reglas del debido proceso, en un procedimiento que considere el estado de su salud con la intervención de profesionales expertos en calidad de peritos. • Derecho a un recurso eficaz ante un tribunal y mediante un procedimiento simple y expedito fijado por la ley para reclamar de toda acción u omisión que desconozca o lesione sus derechos. • Derecho a no ser discriminado ilegalmente en el goce y ejercicio de sus derechos, en atención al estado de su salud. "En lo que hace a la protección de los derechos de los enfermos mentales, deben cumplir una función relevante las acciones que puedan llevar a cabo los Colegios, Asociaciones y otros cuerpos de profesionales que dispongan de facultades para el control ético de sus integrantes." (3) (1) Publicado por la Revista Psicoanálisis y el Hospital - "La Salud Mental. Salud Mental y Psicoanálisis. Dispositivos clínicos. La infancia en los bordes - Sida." - Invierno 1995- Nº 7. Las negritas son nuestras (2) "Para elaborar este listado [...] se ha tenido en cuenta la contribución de Gostin sobre Derechos Humanos en Salud Mental y su proposición de cinco reglas internacionales basadas en la experiencia japonesa (Principios de Kyoto, 1987), Asimismo, las disposiciones de las secciones 501 y 502 del Titulo V de la Ley sobre Sistema de Salud mental, aprobada por el Congreso de los Estados Unidos de América en octubre de 1980 y las pautas de para el perfeccionamiento de la atención de salud mental que recomendó un documento de agosto de 1988 de la Subcomisión de Prevención de la Discriminación Protección de las Minorías de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas." - Publicado "Memorias de la Conferencia Regional para la Reestructuración de la Atención Psiquiátrica - Caracas, Venezuela 11 al 14 de noviembre de 1990. Organización Panamericana de la Salud. (3) O.P.S. Op.cit.
Impactos del Neoliberalismo Argentino en las subjetividades actuales* Lic. Clarisa Robert de Dalla Lasta
-*Ponencia presentada en el Simposio “Los Derechos Humanos frente al desafío de la globalización” en las 8° Jornadas de Humanidades, de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca. Septiembre, 2008.- Me voy a referir a los impactos simbólicos que la ideología neoliberal tuvo y tiene sobre nuestras subjetividades. Por que el neoliberalismo, reinante en el país desde hace más de treinta años, es un modelo que no solo actúa en el plano económico, sino que se trata de un modelo social y cultural que se aplica y que penetra a todos estos ámbitos(cultural, simbólico, social e individual), que los atraviesa de lleno, a la sociedad, a sus instituciones, a la salud, a la educación, la política etc., tal como lo hicieron en otros tiempos el feudalismo, el estado de bienestar o el comunismo. Marcando y determinando un modo de estar y de ser sujeto; condicionando los modos de pensar, de amar, de desear, de temer, de odiar, el tipo de angustias, de fantasías, la psicología y la psicopatología de los sujetos sujetados a esta sociedad neoliberal. La ideología que sustenta este modelo básicamente sostiene y defiende los valores del mercado y trasladándolos a las relaciones humanas: oferta, demanda, rentabilidad, ganancia etc. Desde su instalación hasta hoy ha ido imponiendo como valores sociales y hasta morales la exacerbación del individualismo, llegando hasta el egoísmo; la descalificación y por ende la pérdida o ausencia de la solidaridad y la cooperación, a la ausencia del sentimiento de trascendencia, desvirtuando el trascender de un ideal por el trascender del capital económico, la trascendencia estaría dada por las propiedades que dejo; el consumismo que provoca la masificación y la caída del deseo, por que al final todos debemos desear lo mismo, eso que nos muestran por diversos medios, y terminamos masificándonos y persiguiendo modelos e ideales irreales y antinaturales como el de mantenerse joven física y mentalmente (con patológicos resultados); el incremento de la competencia en las relaciones humanas, empujando al sujeto a la soledad y el aislamiento. Todos estos valores se difunden y se imponen por diversos medios pero básicamente por los de comunicación audio visual, la televisión y el internet, por el peso de la cultura de la imagen, con una exigencia de inmediatez que coloca al sujeto ante un elevado nivel de auto exigencia, amenazado por el temor a la exclusión social. Ideología que finalmente nos encierra en una paradoja, lanzándonos a la supervivencia del mas apto, condenándonos a la soledad y el aislamiento, como si eso nos fuera posible. Somos seres esencialmente sociales y el aislamiento no es compatible con nuestra naturaleza. (Algunos valores de la ideología neoliberal: * individualismo,*aislamiento,*ausencia del sentimiento de trascendencia, *masificación social, *ausencia de solidaridad y cooperación, *relaciones de competencia, *escepticismo, * borramiento de las diferencias y de los limites, *exigencia de ser joven(actividad económica),*temor permanente y amenazante a la exclusión,*salvarse a uno mismo, etc.) Se producen así, a la luz de esos valores, inevitables fracturas de los lazos sociales que generan a su vez, fracturas subjetivas. Hoy nos encontramos con escaladas de violencia individual, institucional y social, con vínculos casi retorcidos, con rasgos perversos, con el aumento de diversas manifestaciones hetero y autoagresivas, con el borramiento de limites, con escasa tolerancia a la frustración;”… es la era de la inmediatez, del llame ya, pero YA, por que se acaba…y si no lo tenés…”fuiste” .Es todo muy rápido, tan rápido que no hay tiempo para sufrir, ni para pensar, hay una constante amenaza y un constante temor a la exclusión social, a la marginación. Y una de las cosas, a mi entender, más preocupantes es la ausencia de crítica, de capacidad crítica: todo viene dado y no se cuestiona; se acata…..sino quedas afuera. Dicho así, parece una lectura catastrófica, pero es real y mucho se ha dicho ya de esto, así que no quiero explayarme esta descripción. Me parece importante detenernos a pensar en el modo en que se nos fueron imponiendo estos designios como se colaron en las subjetividades. En primer lugar, debo aclarar que la subjetividad debe ser entendida como un proceso fundamentalmente histórico-social y relacional por en cual el ser humano se convierte en sujeto, en relación al otro, otro que le otorga sentido y le hereda una historia familiar y social que lo condiciona desde ese preciso encuentro. Las subjetividades son producto de una historia social y cultural, por eso si vamos a analizar las actuales, debemos repasar, historizar, recordar de que legado venimos, que sucesos nos anteceden y nos determinan. Iniciando el análisis desde la inauguración de los 30 años del predominio del modelo neoliberal en nuestro país, debemos partir de la dictadura cívico-militar del 76 que inicia con determinadas características y valores la imposición de su ideología neoliberal (para poder implementar el modelo económico sin trabas) : a través del terrorismo de estado, la represión violenta, sádica , el terror, el horror, los asesinatos, las desapariciones, la aniquilación, la alienación desde el estado hacia la sociedad civil. Hablamos entonces del impacto de la perversión, la ausencia de límites, el predominio de lo tanático (lo destructivo),que terminó anulando la combatividad popular enseñando el valor del “no te metas”, instando a la pasividad, a la desaparición muda es decir desaparición de los sujetos como actores sociales activos, desapariciones que con el correr de los años se fueron profundizando. “… por que a la desaparición real, física de 30.000 personas que no se silenciaron, siguió una “desaparición muda”, como la denomina un Psicoanalista francés, Kaees “desaparición de la palabra, de las ideas y del pensamiento”, y yo agregaría desaparición de los sujetos como actores sociales activos, efectos éstos que afectaron a gran parte de la sociedad…”. (Clarisa Robert,” Efectos y consecuencias psicosociales del terrorismo de estado”) Después llegó la ilusión de democracia en el 83, o la democracia formal, por que se vuelve a votar, pero el modelo y los grupos poderosos que lo sostenían continuaron intactos afianzando la instalación del mismo, lo cual queda confirmado con la legitimación de los “excesos”, de los delitos de la dictadura con las leyes de obediencia debida y punto final; produciendo un grave efecto simbólico en la subjetividad instalando a través de esa NO prohibición, esa NO condena de los crímenes de lesa humanidad, ese NO castigo del trasgresor o los trasgresores, la legitimación, la autorización y el permiso para las trasgresiones(a cuyos efectos asistimos hoy), dejando como saldo serias fallas en la instalación de las instancias superyoicas, de las instancias morales y éticas, de la instauración de la ley, que se ha transmutado en las subjetividades expuestas a ello. Y después vino el broche de oro en los 90,; recapitulemos: si primero ésta ideología se impuso a fuerza de terror y muerte, y luego se legitimó en democracia con la aceptación de las trasgresiones ; en la era menemista se terminó de afianzar y penetrar en las sociedad plena este modelo, con aires de triunfo y éxito, con la ilusión obnubilante de creernos país del primer mundo, que nubló y amortiguó el carácter critico que como sociedad y como sujetos debemos tener para no ser sometidos, permitiendo así la instalación definitiva de la economía de mercado “social”, el traslado de los valores de mercado a las relaciones humanas(ejemplo de ello, la precarización laboral, el vaciamiento y/o traslado de las empresas nacionales a capitales extranjeros, los negociados, las trasgresiones del propio presidente, la corrupción sin limite ni vergüenza, etc.) Ahora bien, con éstos antecedentes no deberían sorprendernos ni asustarnos las características de las subjetividades actuales, no debería sorprendernos la expansión y el incremento de la violencia sin limites, de las trasgresiones, la corrupción, el desinterés, la falta de compromiso, la ausencia de conciencia crítica, etc. Si es justamente lo que fuimos aprehendiendo a fuerza de terrorismo, de crisis económicas, de negaciones y de ficciones de la realidad. Regresemos a las subjetividades actuales, así estamos, que hacemos? Consecuentemente nos paralizamos horrorizados proyectando afuera el problema? Propongo algo distinto, dije que la subjetividad se construye necesaria e indefectiblemente, en relación a un otro, otro social, no es posible de otro modo, como no es posible negar ni prescindir de la existencia del otro. La presencia del semejante es inherente a nuestra organización. El otro nos subjetiviza, nos nombra, nos reconoce. El otro esta inscripto en nosotros y eso es inevitable. Y es justamente esta condición, la que a mi entender genera una expectativa o una esperanza: la de que el semejante no pueda dejar de presionar y de tensionarnos con su presencia, y arrancarnos del egoísmo, del narcisismo, con lo cual fundo allí la esperanza de que nuevas formas de recomposición de los vínculos de solidaridad, sean posibles aun en el marco actual del facilismo, la corrupción y la negación. Para poder, además como generación, hacer definitivamente el duelo por nuestras generaciones pasadas, asesinadas, desaparecidas, luego enloquecidas, después excluidas y marginadas, y finalmente acorraladas y estalladas. Duelo con lo que el duelo implica y requiere: dejar de negar, afrontar, sufrir, aceptar y elaborar para así rescatar nuestra historia y recoger las herencias, y salir por fin de la orfandad que nos aqueja condenándonos al desamparo paralizador en el que estamos. Ahora, hay que hacerse cargo, desde nuestros lugares , de intelectuales, de profesionales, de futuros profesionales de las Cs. Hnas., de docentes de educadores, de padres, de hermanos, etc.; pero especialmente como miembros de la universidad, nos debemos el análisis y la aceptación de que si bien hoy la universidad ( y vale extenderlo a la escuela), no se encuentra cerrada desde un punto represivo y violento, o inalcanzable y elitista por ser privatizada, creo, que en muchos espacios corre el riesgo de convertirse (si no lo ha hecho ya) en inoperante desde el punto de vista de poder formar sujetos con inteligencia y capacidad critica, si continua con la enseñanza subordinada a lograr la eficacia del saber tecnocrático y sigue manteniendo la disociación entre lo que enseña y la practica profesional y el contacto humano en la vida civil de estudiante y el egresado. Con lo cual estamos titulando a técnicos autómatas y no a seres humanos capacitados para ser humanos, pensantes, críticos y además ejercer una profesión. Las generaciones anteriores a estos últimos años, tuvieron la oportunidad de modelarse en un país, y una universidad que todavía confiaba en la utopía, pero a la utopía debemos quitarle el mote de irrealidad, con utopía me refiero a confiar, soñar, proyectar, desear tener un ideal y buscarlo. Decía tuvieron la oportunidad de formarse y modelarse en un país que confiaba en la utopía y en una universidad que no se resignaba y mucho menos se conformaba con formar técnicos, sino que aspiraba y lo lograba, a formar pensadores!. Es mi opinión y la sostengo desde lo que pienso y desde lo que vivo como docente, hoy uno se para frente a un primer año de carrera universitaria y luego de presentar un tema les pregunta a los alumnos que piensan? Que les parece? Están de acuerdo? …y que recibimos por respuesta? un silencio absoluto y muchos ojos asustados que en el mejor de los casos nos miran con terror!! No es esta una escena común? No cuesta cambiarla? No se en cuanto se debe a la persistencia de las secuelas del autoritarismo y cuanto a los déficit y los vacios que arrastran de al escuela, lo cierto es que los jóvenes no pueden pensar críticamente y ello no se debe al derrotero adolescente por que ese adolescente fue niño y fue modelado y educado por adultos, no se hizo solo. Y como todo sujeto los adolescentes continúan modelándose, con todo el sentido del termino, buscando modelos y buscado referentes con los cuales confrontar (y allí esta la oportunidad ) …entonces pensemos por donde esta la responsabilidad de todo esto?. Cada quien debería desde su lugar calzarse su saco y hacerse cargo. Bibliografía: -La subjetividad en Riesgo, Bleichmar Silvia. Editorial Topia, Capital Federal, 2005. -Prevención y psicoanálisis; Cecilia Moise, Editorial .Paidos, Buenos aires, 1998. -Particularidades socioculturales de la Sociedad actual, Scaglia Adalgisa, Doc. De Cat. Facultad de salud, UNCa.2000. -Salud Mental en el Neoliberalismo, Guinsberg Enrique. Editorial Plaza y Valdez, México, 2004. -Análisis Psicológico del Ciclo de Cine Debate por la Memoria y la Verdad; Clarisa Robert “XIV Jornadas Psicoanálisis y Comunidad”, Asociación Psicoanalítica Argentina, Buenos Aires, 2007. -Efectos y consecuencias Psicosociales del Terrorismo de estado argentino de 1976-1983”; Clarisa Robert, Capitulo III Politica y Derechos Humanos. en “Nación- Región y provincia en argentina” compilación de Mario Rapoport y Hernán Colombo, Editorial Imago Mundi.-Buenos Aires, 2007.
EFECTOS Y CONSECUENCIAS PSICOSOCIALES DEL TERRORISMO DE ESTADO DEL 76** Catamarca,2007. Lic. Clarisa Robert de Dalla Lasta ___________________________________________________ ** ponencia presentada en el Seminario “El pensamiento político económico y social en la construcción nacional, regional y provincial”; organizado por la Vicegobernación de la provincia de Catamarca; Agosto- Septiembre de 2007. Este trabajo fue luego publicado, en el libro:“Nación- Región y provincia en argentina” compilación de Mario Rapoport y Hernán Colombo, Editorial Imago Mundi.-(capitulo III, Política y derechos humanos)
Los efectos y las consecuencias psicológicas y sociales del devastador proyecto social y económico del 76, son muchas y variadas y nos afectan a todos y nos seguirán afectando; a nosotros, a nuestros hijos y a los hijos de ellos, por que son consecuencias que se transmiten de generación en generación. Uno de los efectos mas dañinos, a mi entender, ha sido provocado por el silenciamiento y el ocultamiento, por que a la desaparición real, física de 30.000 personas que no se silenciaron, siguió una “desaparición muda”, como la denomina un Psicoanalista francés, Kaees “desaparición de la palabra, de las ideas y del pensamiento”, y yo agregaría desaparición de los sujetos como actores sociales activos, efectos éstos que afectaron a gran parte de la sociedad. Y esto quizás explica lo que nos paso desde el 76, y por que estamos como estamos hoy. Bueno, no voy a explayarme en la descripción de los hechos históricos (eso ya lo mencionaron mis compañeros…Y seria interesante que lo investiguen uds.).Lo que quiero compartir y hablar con uds.es de nuestro presente, intentando, sí, establecer nexos y diálogos con el pasado, para poder producir una nueva versión de éste que dé lugar a nuevas ilusiones y acciones para el futuro. Intentaré mostrarles y explicarles por que es valioso y necesario revisar el pasado y por que es tan negativo ocultarlo y negarlo. • En primer lugar es importante para reconstruir “nuestra historia” y para escribir nuestras memorias en lugar de asimilar pasivamente la oficial, la historia oficial. • Y es negativo ocultarlo, silenciarlo, negarlo por que la supresión de los recuerdos, el olvido, la negación, el desconocimiento, son enemigos de la salud mental individual y colectiva. Por que los recuerdos suprimidos, lo callado se hace presente siempre, reaparece a modo de repeticion (se repiten las situaciones y no es posible siquiera identificarlas para evitarlas. Se repiten. Se repiten los modos de manejarse, las conductas, los posicionamientos, etc.), repetición que condiciona el futuro y mantiene a los sujetos indefensos y con pocas posibilidades de acción sobre la realidad frente al futuro. De hecho de esto nos ocupamos los psicólogos en nuestra labor terapéutica frente a los pacientes, por que, por lo menos desde el psicoanálisis, insistimos en que el paciente que repite se enferma, padece, sufre y que solo puede dejar de repetir sus conductas neuróticas (enfermas, limitantes, perjudiciales), en la medida en que logre recordar, resignificar y elaborar su historia. Se entiende? Intentar tapar o silenciar arbitrariamente los recuerdos, por que sean traumáticos, dolorosos o por no querer asimilarlos; en definitiva es imposible por que retornan siempre de ese “olvido”, generando mayores daños que los que podría haber ocasionado su asimilación. Si bien estoy hablando de un proceso a nivel subjetivo, es total y adecuadamente trasladable a lo social. Por que la relación entre lo social y lo subjetivo es de interdependencia, de retroalimentación y transformación mutua permanente. No podemos hablar de lo subjetivo sin relación a lo social y viceversa. Entonces, siguiendo el desarrollo anterior, los pueblos, las sociedades deben recordar y resignificar para no repetir o para dejar de hacerlo, como seria nuestro caso. Para poder elaborar lo traumático e incorporarlo a la memoria para debatirlo y comprenderlo y en definitiva para evitar que vuelva a ocurrir. //////////////////////////////// Identificaba recién al silenciamiento de los hechos históricos como uno de los efectos mas negativos que generó la dictadura, pero es necesario reconocer que hay diferentes tipos de silenciarse y callarse, de no halar, de no denunciar, de no reconocer los hechos, por que hubo quienes se callaron por estar de acuerdo, hubo quienes se callaron por que no pudieron, no supieron o no encontraron el modo de expresarse, y hubo quienes se callaron atemorizados, como una forma de protegerse y proteger a los suyos del horror que amenazaba desde el estado. Lo cierto es, que sea del modo que sea, gran parte de la sociedad argentina y especialmente la catamarqueña, se callo, miro para otro lado, negó lo que ocurría, y el problema no esta solamente en el retorno de lo acallado, si no también en el costo individual y social de ese silenciamiento, y me refiero a que una sociedad que niega sus problemas, requiere y exige el mantenimiento de esa negación, es decir exige a sus miembros: camuflar los malestares, no expresar sus descontentos, y en definitiva los coloca en situaciones de gran vulnerabilidad. Silenciar, negar los hechos históricos, es ni más ni menos que hacer apreciaciones defectuosas de la realidad. Implica tapar, ocultar, velar un aspecto de realidad. Y el problema es que hay que continuar tapando permanentemente, con lo cual nuestro criterio de realidad se ve afectado y por consiguiente la posibilidad de operar sobre esa realidad será defectuosa también. Y esto es lo que nos ha venido ocurriendo como sociedad argentina y repito en especial como sociedad catamarqueña en esta ultimas décadas. Ésta ultima dictadura logro ir despojando de sus capacidades de funcionar con ciertos criterios de realidad a gran parte de la sociedad, negándole lo que efectivamente se percibía, pervirtiendo el orden y el significado de las cosas, por ej.: crisis = caos, autoritarismo = orden racional, movilizaciones sociales = subversión, etc. instalando definitivamente el “de eso no se habla”. /////////////////////////// Y en esas condiciones la sociedad recupero la democracia, o por lo menos la democracia formal, por que se pudo volver a votar en el 83, aunque en realidad el poder real, los grupos dominantes siguieron intactos!!!Y el modelo socioeconómico siguió profundizándose. Si bien se intento un cambio, se formo la CONADEP, se escribió el Nunca Más, se inicio el juicio a las juntas, pero…….después se firmo la obediencia debida y el punto final. Y la sociedad lo permitió,…y que les parece que es esto?? Repetición talvez? mirar para otro lado?? Y bueno luego llego el amigo Carlos en los 90 con las pizzas y el champagne, con la pseudo estabilidad y la tilingueria de lo superfluo, y el modelo socio económico seguía siendo el mismo y seguía profundizándose, seguían vendiéndose las empresas a capitales extranjeros, y vino el indulto …Y la sociedad lo voto dos veces….y que les parece que es esto??? Repetición talvez? Mirar para otro lado?? Este es el peligro de la repeticion, este es el efecto dañino del silenciamiento. Y de la misma manera llego De la Rua, hasta que estalló la crisis y reaccionó la gente, gran parte de la sociedad aunque haya sido por sentirse “acorralada”, se movilizó y después del momento crítico, del paso de varios presidentes en un mes, de una nueva convocatoria, asumió un nuevo gobierno. Y es aquí donde estamos, y por una cierta madurez social por un lado y una política clara del estado por el otro, hoy estamos comenzando a correr algunos velos. Pero, todavía hoy la gente sigue desapareciendo, hoy los excluidos, los marginados, los sin tierra, los desocupados….están desaparecidos!!! están fuera del sistema!!!; hoy al lado nuestro familias enteras comen de la basura y pasamos en el auto mirando para otro lado; hoy miles de niños no van a la escuela por que deben salir a buscar que comer, hoy miles de personas no son atendidas en los hospitales, por falta de insumos o por que solo dan 10 turnos!!! y puedo seguir con una lista interminable. Este es el peligro de la repetición, este es el efecto dañino del silenciamiento. Decía que por suerte se están corriendo algunos velos, estamos reconociendo, señalando, juzgando e interpelando a nuestra historia. Hoy se abren espacios como este para pensar y reflexionar sobre el pasado que nos determina, y por lo que vine desarrollando sabemos lo importante que es cuidarlos y aprovecharlos. Muchas gracias. ** ponencia presentada en el Seminario “El pensamiento político económico y social en la construcción nacional, regional y provincial”; organizado por la Vicegobernación de la provincia de Catamarca; Agosto- Septiembre de 2007. Este trabajo fue luego publicado, en el libro:“Nación- Región y provincia en argentina” compilación de Mario Rapoport y Hernán Colombo, Editorial Imago Mundi.-(capitulo III, Política y derechos humanos)
* “Análisis Psicológico del Ciclo de Cine Debate por la Memoria y la Verdad” presentado en las “XIV Jornadas Psicoanálisis y Comunidad”, organizadas por la Asociación Psicoanalítica Argentina. Seleccionado en el eje “compromiso social de psicoanálisis”.- Buenos Aires, Agosto 2007. Lic Clarisa Robert de Dalla Lasta - Catamarca, Julio 2007. Análisis Psicológico del Ciclo de Cine-debate por la Memoria y la Verdad – Catamarca. Este ciclo de debates, constituyó la realización de un proyecto personal, concebido a partir de reflexionar sobre las actitudes de mis pares (y no tan pares); de varios colegas catamarqueños, en relación al ultimo golpe cívico militar del 76 y al terrorismo estatal por este instalado. Surge como una manera de rebelarme ante la desinformación, el olvido, la negación y la proyección que frente al tema observé.* Así; convencida de que recuperar la historia, el pasado es importante para mejorar el presente y elegir el futuro. De que es necesario recordar para no repetir, de que recordar es importante para la salud de los individuos tanto como para la sociedad que conforman. Y pensando que, si cono psicólogos ayudamos a nuestros pacientes a historizar, a reeditar, resignificar y elaborar su historia, para que dejen de repetirla; pues frente a la sociedad deberíamos proyectar lo mismo, por que además sabemos que lo silenciado, lo oculto de nuestra historia…siempre encuentra la manera de hacerse presente. De esta manera comenzó a desarrollarse en marzo del presente año, en la biblioteca de la Cámara de Senadores de Catamarca, este Ciclo de Cine-Debate por la Memoria y la Verdad. Se trata de un espacio de reflexión y discusión colectiva enfocado al análisis de los efectos y consecuencias psicosociales actuales del terrorismo de estado Argentino del 76, a partir de la proyección de films documentales que operan de disparadores de debates. Con lo que se intenta contribuir a la reconstrucción de las memorias colectivas y la inscripción de las partes silenciadas (Reprimidas) de la historia, que nos determinan como personas y como sociedad. Si bien el ciclo contempla dos niveles de análisis, uno psicológico (debate entre psicólogos) y otro comunitario (abierto al publico), que se están realizando con una frecuencia mensual desde marzo y se extenderá hasta noviembre. Lo que comparto en esta ocasión los cuatro debates abiertos a la comunidad realizados hasta la fecha. Estos documentales, tratan sobre el exilio, los dos primeros, Encontrando a Víctor y Papa Iván* son realizados por hijas de desaparecidos que se fueron exiliadas con sus madres a México siendo niñas. Ambas entrevistan a familiares y amigos buscando el recuerdo y la imagen sus padres y el lugar que ellas ocuparon en la vida de éstos. En los dos casos se trata de una búsqueda para su identidad, que requiere que desdibujar al héroe para encontrar al padre y reclamar su ausencia. Los otros dos, Exilios y Argenmex; abordan particularmente la experiencia de sobrevivir en el exilio, los esfuerzos de adaptación, la sensación del desarraigo, las posteriores dificultades del "desexilio". Centrándose uno en lo vivido por los que llegaron adultos, y el otro en los hijos que crecieron y que nacieron en el exilio. Análisis Estructural: En los cuatro debates, observé la repetición de los siguientes procesos: - un primer momento de angustia y confusión: “al encender las luces y reencontrarnos en las miradas, los participantes parecen no poder hablar y es necesario que el coordinador diga algunas palabras y centre el análisis en el documental, para poder salir de ese estado. -un segundo momento en que se produce un oscilar en las intervenciones, entre hacer mención a la historia del film y la referencia a experiencias personales, como tratando de situarse y reconocerse en aquellos años (“donde estaba y que hacia yo en aquel momento”). Este proceso me interesa particularmente, si bien por momentos parece una “catarsis colectiva” en la que todos quieren contar lo propio, creo que es mas que eso, que representa un intento de apropiación de la historia del país, una resignificación de la misma y de la propia historia personal. -un tercer momento en el que se abre paso a las discusiones, aunque se retorna en varios mementos a la “catarsis”. -al final la insistente expresión continuar y mantener el espacio de discusión. Considero que es vivido como espacio de contención y hasta de elaboración y crecimiento subjetivo. Análisis de Contenido: Compendiando los cuatro encuentros, se destaca en las discusiones un enfrentamiento generacional entre “los contemporáneos a los 70 y los hijos de la dictadura”, que comenzó como oposición insalvable, con enojos, desprestigios y juzgamientos (nosotros no los entendemos y Uds. no entienden que no los entendamos) y que evoluciona hasta poder, ahora problematizar y comprender esta distancia como efecto de la fractura social y subjetiva logrado por la dictadura. Esta “dialéctica generacional” está permitiendo la discusión sobre los efectos a nivel individual y vincular (las rupturas de pareja, el abandono de los hijos como efecto, no como elección) del pasaje a la clandestinidad sin juzgar si estuvo bien o mal, sino centrados en los efectos e identificando como éstos se transmiten de generación en generación (“ como le transmitirá ese efecto del doble desarraigo a sus hijos, si siente que ella no es de acá, ni de allá?”). Reconociendo además, cómo estos efectos se manifiestan de diferente modo en cada persona, según sus características personales, familiares y sociales (comparando las diferencias de las historias de los documentales). Se analizó la figura del “Traidor” de la ideología militante y luchadora (aquel que elige salir de ese lugar); desmitificándola y cuestionándola: “…traición a que, a quien; no es posible madurar, evolucionar?...” y se puso en discusión si se debe construir una memoria blanca, o una negra, o si hay que ver el claroscuro de estas situaciones ; por ejemplo: “como pensar a los hijos que elijen No militar, o que elijen no volver (de su lugar de exilio) ¿traicionan la memoria de sus padres?”. Esto dio lugar a pensar si hacerse cargo de la historia implica un peso o una posibilidad de cambio, de elección. Por otro lado se pensó en otra categoría de exilio, el exilio interno, “del Alma” que sienten algunos sobrevivientes, una suerte de desaparición en vida, desaparición en la escuela, en el trabajo, en la cuidad en tanto no se habla de lo ocurrido, en tanto se niega la existencia de quienes prueban que ese horror existió. Surgió la pregunta de cómo reaparecen esos desaparecidos. Encontrando una respuesta, (además de lo que individualmente haga cada uno), en este tipo de espacios de discusión colectiva para hablar de estas problemáticas, reconocerlas, rompiendo la negación social e individual puesta en juego en ese sentir del sobreviviente. Quiero terminar con una pregunta surgida en el último debate, para pensarla profundamente: en relación a poder elaborar el duelo por un ser querido desaparecido, y pensando que la oportunidad de encontrar los restos y poder enterrarlos, permitirá esa elaboración. La pregunta es: “… y mientras tanto me pasé la vida buscando eso y ¿Qué hay después del de ese duelo, cuando ya perdiste tu vida?...” ______________________________________________________ _______________________________________________________________ * algunos ejemplos: Desinformación: ”…en casa no me hablaron del tema, sabia que hubo un golpe de estado y que hubo desaparecidos, pero jamás me hablaron de eso” “ ..Creía que los desaparecidos eran unos cuantos” Olvido: “…pero jamás me contaste que habías estado detenido. –como que no? Si nos juntábamos a trabajar y yo lo comentaba. –No, jamás me lo contaste, no recuerdo” Negación: “…en Catamarca no pasaba nada.” Proyección: “… claro, que terrible lo que le paso a tu familia” “… el problema de Fulano”
8 de AGOSTO DIA NACIONAL DEL PSICOLOGO VICTIMA DEL TERRORISMO DE ESTADOComo psicóloga y como Argentina, quiero homenajear una vez más a los 30.000 desaparecidos y hoy en particular, a los cientos de psicólogos y trabajadores de la salud mental, victimas y sobrevivientes del terrorismo de estado de 1976. Catamarca, Agosto 2006- Se eligió este día, para rescatar del olvido a aquellos casi 200 colegas a los que la Dictadura les quito la vida y los miles que sobrevivieron resistiendo el horror; en conmemoración al secuestro y desaparición de Beatriz Leonor Perosio ocurrido el 8 de Agosto de 1978. Por que, como dijo S. Freud “...hay cosas que deben ser dichas suficientes veces... " hoy quiero hablar de lo que el devastador proyecto social y económico impuesto por la dictadura del 76, ocasionó en el ámbito de la psicología y la salud mental de los argentinos. Los efectos de la dictadura, aun conservan una persistente presencia entre nosotros; por lo que se hace necesario recordar, hacer memoria, historizar, tomando el pasado para construir el presente y el futuro. Hoy comparto mi práctica con pares que no conocen su historia, nuestra historia de argentinos y de psicólogos. Por eso quiero acercarles información a ustedes, mis colegas, y a través suyo a la sociedad: Beatriz Perosio, es parte de la historia de la psicología y la salud mental en la argentina; era psicóloga y con apenas 30 años, ya ocupaba el cargo de Presidente de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA) desde 1977 y de la Federación de Psicólogos de la República Argentina (FePRA), al momento de ser secuestrada del Jardín de Infantes que había fundado con otra socia, para formar niños que pensaran y tuvieran' conciencia crítica. ". Desde ese momento no se tuvieron más noticias de ella. A partir de ese hecho, las diferentes agrupaciones de Psicólogos y de trabajadores de salud mental, realizaron diversas gestiones ante la justicia, ante la prensa nacional e internacional, ante organismos de derechos humanos y entidades de la psicología tanto nacionales como del extranjero, todo en un accionar conjunto con su familia. Todo con resultados negativos. Tenía mi edad!!! J Y mostraba un compromiso con sus ideales que se traducía en sus acciones, difícil de entender hoy en día (sic, una huella de los efectos de la represión). Como psicóloga, trabajaba en la clínica, supervisaba con Ricardo Malfe y Osvaldo Devries, pero sentía que su camino pasaba por lo educacional. No en vano se la llevaron del jardín de infantes que había creado. Creía que el ámbito de trabajo privilegiado para el psicólogo eran las instituciones públicas, trabajaba por ello, en análisis institucionales, formando y creando instituciones, era militante del partido Vanguardia Comunista, lideraba luchas gremiales y profesionales desde las asociaciones que presidía. Beatriz reivindicaba en su tarea gremial, principalmente la necesidad de la participación de los asociados. Durante los cuatro años en la comisión directiva de la APBA (1974/1978) recorrió 52 servicios hospitalarios para tomar contacto personal con los colegas y saber de su problemática. También fue de casa en casa buscando apoyo para conseguir la nueva sede. Todo esto en los momentos más adversos, pero evidentemente tenía convicciones y una clara ideología social y solidaria. Desde el inicio de la dictadura, en realidad desde del 74, se comienza a perseguir y limitar; hasta que en el 76 se prohíben expresamente las reuniones grupales, por lo que las entidades intermedias, las gremiales, etc. empiezan a desaparecer. Pero en el 77 desafiando el estatus quo (sin saber a lo que se enfrentaban) se crea nuevamente una entidad nacional, la FePRA; Beatriz formaba parte del grupo fundador y fue la primer presidente, asumió en las peores épocas con la dictadura ya instalada y el aparato represor bien aceitado, el cual ya había realizado fuertes manifestaciones contra la institución. Y accedió a ser presidente!!!(Por que los signos de admiración?? Creo es otro signo de los efectos de la represión) No solo accedió sino que trabajó por la salud mental, la psicología y los psicólogos, aun antes de asumir.; participaba en la Coordinadora de Trabajadores de la Salud Mental (TSM), que agrupaba a psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, psicopedagogos, Lic. en Ciencias de la Educación, entre otros, abarcados por el concepto común de TSM en el campo de la salud (donde quedo esa unidad? …otra ruptura signo de los efectos de la represión). Se oponía analizando críticamente, a las políticas de Salud Pública, al malogrado Plan Liotta, también se interesaba por la inscripción del psicólogo en el campo de la cultura, trabajando en la coordinadora en defensa de la cultura, además participaba desde APBA en la asociación de actores; de trabajadores de la educación (CETERA); en sociedad de arquitectos, el sindicato de músicos, entre otros. Mantenía una permanente actitud de búsqueda de marcos mas abarcativos para el accionar del psicólogo, trabajaba por los psicólogos, buscando ".que sean psicólogos comprometidos con las realidades de su tiempo, que trabajara buscando salud, educación y cultura para todos, que tuviera una práctica concreta en eso y no solo teórica, que pudiera ser parte de colectivos más incluyentes que tuviera, sobre todo la auto crítica y la valentía necesarias para revisar permanentemente sus verdades ... " (J. Sevilla, "Por Beatriz Perosio: con vida la queremos") Beatriz Perosio tenía una concepción del mundo, de la vida, la salud, la cultura, de lo popular, que la guiaba y era consecuente con ello. Y lo hacia desde el lugar que había elegido....la Psicología. Pero en esa época eran muchos los jóvenes(casi todos) que pensaban y actuaban del mismo modo y compartían esos valores, eran muchos los jóvenes cultos, lectores, críticos, con ideales, instruidos, comprometidos, eran otros jóvenes, diferentes a los criados bajo el signo de los efectos de la dictadura(mi generación y las posteriores). En esas épocas las universidades eran populares, abiertas a los trabajadores, a los obreros sin diferencias de clase, quienes participaban, debatían, se comprometían con sus realidades y los jóvenes y no tan jóvenes psicólogos, también buscaban le mismo; la psicología buscaba lo mismo. Era la época del nacimiento del Freudo-marxismo, cuyo desarrollo cortaron la triple A y la represión de la dictadura, dejando un lugar vacante, un hueco en la historia, que por no reconocido, por no hablado, aun no ha sido ocupado. La realidad de la Salud Mental en aquellos años era distinta a la actual, se respetaba, se defendía y se ejecutaban sus principios, sus características fundantes, es decir, como proceso determinado histórica y culturalmente en la sociedad, estrechamente vinculado con la concreción de los derechos humanos, sociales, políticos y económicos; no limitada al abordaje clínico. En la década del '70 la SM se encontraba bajo el sistema manicomial aún sostenido, pero cuestionado por diversas "experiencias piloto" que mostraban que otras formas de pensar y trabajar en nuestro campo eran posibles. Tales como las experiencias de las comunidades terapéuticas que demostraban que los manicomios de por vida eran una decisión política de los psiquiatras manicomiales. Con menos recursos económicos se podían atender mejor y extremar a aquellos pacientes crónicos. Por otro lado, se habían logrado implantar los abordajes en Hospitales Generales (el de Mauricio Goldenberg en Lanús era todo un ejemplo, y en Catamarca comienza a trabajar el servicio de Salud mental del Hospital de Niños en el 70). Y se habían desarrollado los abordajes grupales, comunitarios y barriales para poder atender a toda la población, (como el trabajo de Miguel Ángel Barrionuevo, en punta de Balastro, en nuestra provincia, que trabajo Junto a un equipo de trabajadores de la salud mental, entre los que estaba Nilda Aceñolanza; para preservar las pautas culturales de todo un pueblo, arrasado por un desastre natural). También había un movimiento gremial importante: Las Asociaciones de Psicólogos de todo el país luchaban no sólo por defensas gremiales, sino generales (en el 73, comenzaba a organizarse y funcionar el Colegio De Psicólogos De Catamarca). Se había organizado la Confederación de Psicólogos de la República Argentina (COPRA) en 1971. El 13 de octubre de 1974 en un encuentro llevado en Córdoba se había instaurado el "día del psicólogo" como símbolo de de las luchas que ya venían haciendo por el reconocimiento profesional ausente en el "prometedor" Plan Liotta. Por otro lado, la Federación Argentina de Psiquiatras había tenido una renovación llevando desde 1970 a una comisión directiva con un grupo de los psiquiatras progresistas (entonces se denominaban de distintos sectores de izquierda) de todo el país. El psicoanálisis constituía la orientación predominante de psicólogos y no pocos psiquiatras. En el 71 se produce una ruptura en la Asociación Psicoanalítica Argentina, que provoca el alejamiento de varios de sus miembros que consideraban que el psicoanálisis no tenía que aliarse con el sistema imperante, tal como lo solían hacer. Dichos grupos, junto con la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, la Federación Argentina de Psiquiatras, la Asociación de Asistentes Sociales y la Asociación de Psicopedagogos habían fundado la Coordinadora de Trabajadores de Salud Mental. Esta había organizado una formación novedosa para los Trabajadores de Salud Mental. Todos estos movimientos fueron atacados desde el aparato represor, con sus metodologías del terror, llegando a intervenir en las universidades y cerrar facultades un todo el país (en Catamarca los docentes universitarios como Adalgisa Scaglia entre otros, debían omitir autores y teorías “prohibidas" en sus clases, o agregárselas apelando a la creatividad para hablar de ellas sin nombradas). El terrorismo de Estado persiguió, aterrorizó y desarticuló experiencias, despedazando punto por punto este movimiento social, cultural y científico; dejando como saldo "efectos que aun padecemos". Por eso reitero hasta que sea suficiente, no sólo hubo casi 200 desaparecidos en nuestro ámbito, sino que todas estas experiencias fueron "desaparecidas", las ideologías fueron aplastas (y hoy se hace difícil encontradas), y el compromiso se convirtió en algo peligroso y amenazante (será que se lo ve así ahora?).Estos ataques se realizaban a través de las metodologías del terror: amenazas, secuestros, torturas, cesantías, persecuciones, detenciones y desapariciones. Logrando primero, desarticular estas prácticas, luego desprestigiadas en la subjetividad social para desterradas y desaparecerlas. Las "experiencias reformistas" fueron todas cerradas. Como cualquier reunión de más de tres personas estaban expresamente prohibidas las experiencias piloto de las comunidades terapéuticas terminaron y los abordajes comunitarios y barriales fueron cerrados; no podía haber asambleas ni reuniones (eje de este trabajo). Los tratamientos grupales tendieron a desaparecer. Luego vendría el desprestigio que comenzaron a tener hasta hoy. Los servicios de Salud Mental más avanzados fueron atacados especialmente. En los hospitales del país hubo cesantías por motivos ideológicos. Las Residencias de Salud Mental habían comenzado a cerrarse durante el gobierno de Isabel Perón. La dictadura avanzó aún más. Había que desarticular la formación de los denominados "Trabajadores en Salud Mental". Desde ese momento hasta desapareció ese nombre gestado a fines de los '60 y se comenzó a hablar de "profesionales de Salud Mental" o simplemente de psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas (nacerían allí los distanciamientos, las separaciones y los enfrentamientos teóricos que llegan al desprestigio y las exclusiones que hoy observamos). Esto implicó desarticular lo poco o mucho que se venía haciendo contra el edificio de la psiquiatría manicomial, que retomó su fuerza. La desarticulación de los espacios gremiales fue otro de los ejes del Terrorismo de Estado para implantar el nuevo modelo económico. "Desaparecieron" la Federación Argentina de Psiquiatras, Federación Argentina de Psiquiatras; Coordinadora de Trabajadores de Salud Mental y su Centro de Docencia e Investigación. Lo que paso con la F AP es notable, para analizar, diría: se cerró formalmente a fines de 1983, luego vino un desprestigio de toda actividad gremial y la supuesta seguidora (APSA) negó la historia: los Congresos Argentinos de Psiquiatría comenzaron de cero a partir de 1985, como si los siete anteriores jamás hubieran existido. (no es acaso una Negación???) Sin embargo, hay cosas para destacar; diferentes Asociaciones de Psicólogos del país siguieron luchando; no sólo por la demorada "Ley del Psicólogo", sino por los derechos humanos, antes y después de la desaparición de Beatriz Perosio, reclamaban y realizaban gestiones por sus colegas detenidos a pesar de las persecuciones. Pero el mecanismo de desaparición de estos movimientos continúa hasta la actualidad, y es esto lo que quiero poner a consideración y reflexión: primero los desarticularon (con prohibiciones y desaparición de personas); luego vino el desprestigio y la desacreditación social y finalmente, su condena al olvido. Así se desvalorizaron los abordajes grupales y comunitarios, el pensar en la sociedad y la política. El mejor ejemplo se condensa en un la aparición de un neologismo: el "psicobolche". El uso de esta descalificación (nada "psicobolche" podría ser "bueno") comenzó a mediados de los '70 para señalar a aquellos profesionales de nuestro campo con ideas de transformación social. Pero para el imaginario este "descalificativo" comparte con el "freudomarxista" el hecho de que es quien hace un entrecruzamiento de poca consistencia teórica y clínica entre marxismo y psicoanálisis. En ese pastiche supuestamente se psicoanaliza malla política y se politiza peor a los pacientes!!. Un freudomarxista es alguien impresentable para el campo científico e intelectual. Se sostenía -entre otras cuestiones- en que estos terapeutas trataban de convencer a los pacientes para que se comprometieran social y políticamente. Sin embargo, esta idea -que aún perdura-, no ha sido confirmada por ningún paciente de esa época. Por el contrario, muchos militantes han manifestado cómo en sus análisis pudieron discriminar sus conflictos personales de su propia práctica social y política. Algunos reconocieron que evitaron actuaciones y así, en algunas circunstancias, salvaron sus vidas. Significativamente el término "psicobolche" se extendió durante la dictadura militar del '76, y muy especialmente en los '80 y los '90 para todos aquellos que continuaron hablando de las determinaciones sociales en la subjetividad. Luego del desprestigio, vino la desaparición. Durante los '80 y '90 la hegemonía en nuestro campo intentó hacer como que nada había sucedido y que había que importar las novedades. El mayor de los ejemplos está en los abordajes psiquiátricos farmacológicos, que pretenden hacer pasar toda la subjetividad por un desorden molecular que debe ser solucionado en ese nivel. Y dejar fuera la memoria de lo producido. En vez de considerar la resocialización y la cantidad de abordajes descubiertos en otras épocas se considera que sólo una medicación (a veces combinada con una psicoterapia) son las claves. Más medicamentos nuevos y caros (al son del neo liberalismo). En este punto ya estamos en la actualidad. Es porque este activo olvido de los desaparecidos físicos y las experiencias tienen un sentido de convalidar un modelo de país y de subjetividad con técnicos en Salud Mental que promuevan la adaptación a este capitalismo financiero que hasta ahora ha sido el vencedor. Por que el mayor efecto de la dictadura es el olvido, destaco importancia de retomar la memoria de esas luchas, de esas teorizaciones, de esas prácticas sociales, de esas experiencias, de rescatar las ideologías por las que desaparecieron 30.000 argentinos y darles nueva vida. Es prioritario, revisar nuestras prácticas, analizar nuestro compromiso, alimentar la autocrítica POR QUE ES EL MEJOR HOMENAJE QUE PODEMOS BRINDARLES A LOS DESAPARECIDOS, y LA LAS VICTIMAS QUE SOBREVIIERON AL HORROR. La Comisión de Derechos Humanos, inicia su funcionamiento el dia 8 de agosto de 2.009, para lo cual se llama a integrar a los colegas interesados,a fin de trabajar conjuntamente con la COMISION NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS, convocada por la FePRA, Para lo cual se designó como representante la LIC. CLARISA ROBERT DE DALLA LASTA. CONSEJO DIRECTIVO
Integrantes de la Comisión de Derechos Humanos LIC. CLARISA ROBERT DE DALLA LASTA. LIC. SERGIO VILLEGA ZABALA LIC. LORENA MIRANDA LIC, LORENA MIRANDA
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